lunes, 7 de junio de 2010

Ya lo decían los alemanes, el silencio es oro



























No parecía muy hablador el torero a la salida del hospital. De lo que no se pude hablar hay que callar. (Wittenstein recuperó a Toro Sentado y Julio Aparicio se ha leido el Tractatus el hospital. Se lo ha aprendido enterito, hasta la última clausula)

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